Rigor, lirismo y misterio

Jorge Barón Biza | Octubre de 1992|


 “El espíritu es autónomo y solamente en esta autonomía puede ser tratado de modo verdaderamente racional”    

Edmund Husserl (1856-1936)

 Juan Gris (1887-1927) era un estudioso de Husserl, y trató de volcar muchas ideas de la fenomenología en sus cuadros, volvemos así a la vieja concepción leonaridiana de que la pintura es “cosa mental”. Para Gris es una realidad compuesta de elementos pictóricos puros, reunidos para construir un contenido de la conciencia de severa arquitectura que busca su unidad en la imagen.

El pintor, que en España había recibido una profunda formación en matemáticas y física, quedó cautivado en París por los descubrimientos del análisis cubista de Picasso y Braque, pero ciertamente no se conformó con seguirlos. Lo que en sus amigos de Bateau Lavoir eran hallazgos felices del ojo – rápidamente sustituidos en Picasso por nuevos descubrimientos plásticos -, en Gris se convirtió en una búsqueda sistemática de nuevas imágenes, auxiliado por su estudio de los avances más recientes de la ciencia y la filosofía. El análisis visual cubista se convirtió así en una síntesis conceptual, una de las más logradas del arte occidental.

Un ejemplo ilustrativo de las diferencias entre Gris y Picasso es el empleo de la perspectiva múltiple concentrada en un objeto. Lo que en Picasso es hallazgo sorprendente y refrescante, en Gris se convierte en un cuidado especial para lograr que las distintas perspectivas provengan de una imagen integradora, superior y distinta de las imágenes del objeto, pero profundamente reveladora, esencial. Este proceso de síntesis deductiva fue claramente explicado por el propio Gris: “Cézanne hace de una botella un cilindro; yo parto del cilindro para crear una individualidad de un tipo especial; de un cilindro hago una botella”.

La alta y severa concepción del arte no excluye en Gris una evolución de la expresión personal. Es uno de sus grandes triunfos no excluir de su concepción sistematizada de la pintura, la entrega de un mundo lírico en el que se percibe un tiempo personal. Este tiempo propio avanza impulsado por un sentimiento que busca formas cada vez más libres, colores cada vez más ligeros, volúmenes presentados con recursos pictóricos totalmente novedosos y rimas formales que apuntalan la arquitectura general del cuadro.

A la base husserliana de su obra y la expresión de un sentimiento lírico, Juan Gris agrega un elemento más. “El aspecto total de la obra – escribe el pintor – es el que constituye el resultado, pues este aspecto me es desconocido”. Gris se nutre en el rigor y el lirismo… y también el misterio.

Pocos artistas han logrado plasmar en su obra rigor, lirismo y misterio, que por lo general parecen excluirse entre sí. Pero la síntesis que el artista realiza de estos elementos es, a su vez, un segundo misterio para el espectador: en el gozoso estudio de este misterio se alberga el legado de Juan Gris.

  

Entrevista con Layla Ishi-Kawa, curadora de la muestra ‘Juan Gris en el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires’

La entrevistada, Layla Ishi-Kawa, es historiadora de arte, autora del libro Aproximaciones a Gris, conservadora de la colección de arte de Telefónica de España, gerente adjunto de la Fundación Arte y Tecnología que cuida y promociona la colección. Es también una encantadora persona que posee modales muy orientales (hija de un diplomático japonés y madre española), y acento muy hispánico.

Muy feliz por su segunda visita a la Argentina, nos habla de los temas de su especialidad:

“El fondo de arte de Telefónica de España se compone de obras de artistas españoles de proyección universal. Hasta ahora nos hemos concentrado en cinco personalidades: Chillida, Luis Fernández, Picasso, Gris y Tapies. Entre todos ello hemos conseguido casi cien obras. El proyecto de la empresa es mostrar la colección en la planta baja de la sede de la Compañía en Madrid, en plena Gran Vía 28. Se están acondicionando las salas permanentes de arte y solo falta para fijar la fecha de inauguración, que el rey Juan Carlos pueda liberarse de los asuntos de Estado y cortar la cinta.

“Cuando tengamos inauguradas las salas, podremos dedicarnos a la promoción de las obras, subrayando especialmente los vínculos que existen entre el sentimiento del tiempo y el espacio de algunos pintores, y el mundo de la tecnología y las comunicaciones. En el caso de Juan Gris tenemos prevista una muestra, Variaciones en Gris, que incluye obras originales de este artista, más fax-art con reinterpretaciones por plásticos de todo el mundo y de primera jerarquía. Habrá envíos desde Nueva York, Tokio y otros centros de arte; entre los nombres basta citar el de David Hockney. Además de las salas de arte, Telefónica de España también está preparando un Museo Histórico y de Tecnología de la Telefonía. Queremos estrechar los vínculos entre arte y tecnología, y ayudar a descubrir nuevos rumbos…

“En cuanto a la muestra de Juan Gris en Buenos Aires, fue una iniciativa de José Luis Martín de Bustamante, presidente de Telefónica de Argentina. El problema principal que surgió era el tiempo, porque los cuadros de Gris están comprometidos para una gran retrospectiva en la Whitechapel Art Gallery de Londres, y después se presentarán en Alemania, Holanda y otros países europeos.

Layla Ishi-Kawa no pierde ocasión de demostrar su apasionado interés por Juan Gris. La obra que ella escribió sobre este artista sirvió como fuente de referencias para los cuadros de Gris que exponen en Buenos Aires.

“En mi libro traté de señalar la influencia de Juan Gris en otros movimientos artísticos, como el constructivismo y la abstracción lírica. Sin embargo, hay que reconocer que los juicios críticos rotundos son muy difíciles en el caso de Gris: en primer lugar por la riqueza conceptual de su obra, en segundo lugar por los pocos vestigios que dejó – antes de morir mandó quemar gran parte de sus escritos – , e incluso por sus vinculaciones con corrientes esotéricas que aportan misterio a su obra y su vida. Por eso mi empeño es quizás algo imposible: avizorar qué hubiera pintado si hubiese vivido unos años más. Por fortuna cuento con la ayuda inapreciable del hijo del pintor, Jorge González (Gris), que es ingeniero, vive en París y siente verdadera devoción por la obra de su padre… Es comprensible esta devoción porque la obra de Gris es uno de los picos del arte de este siglo: estructuró las intuiciones de Picasso y Braque, trató el cuadro como un objeto puro, no como una representación. Sus primeros pasos ya revelan una intención sistemática que lo aleja de Picasso; comprendió que el cubismo podía a llegar a ser tan clásico como el Renacimiento. En los primeros años de su desarrollo artístico se interesó por la luz, el color y el volumen tratados como objetos en el cuadro. Ha dejado muchas líneas para que las sigan otros artistas o los estudiosos. La fecundidad de su obra es una consecuencia lógica de su personalidad; era un ser fundamentalmente honesto, con gran capacidad para la sinceridad, que lograba una desnudez asombrosa de conceptos e imágenes…”

  

Colección de Juan Gris en el Museo Nacional de Bellas Artes

  La iniciativa surgió del Presidente de Telefónica de Argentina, José Luis Martín de Bustamante, en adhesión a Buenos Aires, capital iberoamericana de la cultura, y fue apoyada por la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, a través del Intendente, Carlos Grosso, y de la Subsecretaría de Cultura, Arquitecta Diana Saiegh.

Su realización estaba prevista en el Museo Isaac Fernández Blanco, pero dados los daños sufridos por el atentado a la Embajada de Israel, el Museo Nacional acogió la importante muestra. Son once cuadros pertenecientes a la colección de arte de la empresa Telefónica de España, y fueron trasladados por Iberia, bajo pautas de la mayor seguridad.

Para la exposición se acondicionó especialmente un sector del Pabellón Anexo del Museo Nacional de Bellas Artes, al que se lo proveyó de un sistema de refuerzo automático de humidificación-deshumidificación.

Las obras que integran la muestra han sido reunidas con acertado criterio, son testimonios de la mayor parte de las etapas de la evolución de la pintura de Juan Gris.

La exposición cuenta con el auspicio de la Embajada de España y fue montada bajo la supervisión de la curadora de la colección, Layla Ishi-Kawa. Esta estudiosa de Juan Gris destacó durante su entrevista con ARTE AL DIA, el apoyo de la Asociación de Amigos del Museo, Nelly Arrieta de Blaquier; y del curador de Argentina, Dr. Julio Suaya.


“Rigor, lirismo y misterio. Exposición de Juan Gris en Buenos Aires”, en revista Arte al Día, número 45, Buenos Aires, octubre de 1992. 

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